Tan sólo mirando hacia arriba podremos andar por este mundo sin tropezar.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Si tocare solamente su manto...

Mateo 9:21
"Si tocare solamente su manto, seré salva"


En el encuentro con Jesús de la mujer enferma de flujo y de Jairo, me ha llamado mucho la atencion esta mañana el protagonismo que adquiere el sentido del tacto. Ambas personas entraron en contacto con Jesús a través del tacto y fueron sanadas. Tambien me ha llamado mucho la atencion el pensamiento de esta mujer: "si tocare solamente su manto, seré salva". Me ha conmovido pensar que Jesús estaba dispuesto a tocar y a ser tocado por todo el mundo. Me ha conmovido pensar que Jesús es aquél padre que salía cada día al camino esperando ver a su hijo regresar y que, cuando lo vio, corrió a su encuentro y le abrazó. No se conformó con un gesto desde la distancia o un apretón de manos, le abrazó. ¿Por qué aspirar a rozar levemente el manto de Jesús cuando podemos abrazarle? ¿Por qué quedarnos en un apretón de manos si él esta deseando abrazarnos? Hay poder y hay salud en el contacto con Jesús pero, sobre todo, hay verdadero amor divino y ese amor ha sido derramado sin medida en este mundo a través de él. Hoy os propongo que abracemos a Jesús con todas nuestras fuerzas. Que sintamos su calor y su ternura. Que sintamos como nacemos de nuevo. Amen.

Un abrazo y feliz día,

Roberto.

domingo, 28 de octubre de 2007

Introduce fe en tu experiencia

Introduce fe en tu experiencia. La fe alivia toda carga y todo cansancio. Si confías de continuo en Dios, podrás comprender las providencias que te resultan ahora misteriosas. Recorre por la fe la senda que él te traza. Tendrás pruebas; pero sigue avanzando. Esto fortalecerá tu le, y te preparará para servir.
Ellen White. Profetas y Reyes.

A veces nos cansamos. Caemos agotados. Parece que una tremenda losa nos usa como su principal punto de apoyo.
Es el momento de descansar. Y no sucede nada por parar. Es normal. Dios no se enfada porque nos cansemos. ¿El Maestro no invitó «vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco» (Marcos 6.31)?.
Es en ese momento cuando debemos hacer uso del párrafo que encabeza esta relexión. Tan sólo necesitamos la fe. Una fe que nos prepara para lo que realmente es valioso a los ojos de Jesús: Servir.
Levantar los ojos hacia la fuente de poder. Alzar en vuelo el corazón y descansar en los brazos de nuestro mejor Amigo.

¿Estás agotado? Respira. Necesitamos de tus fuerzas.
¿Estás fuerte? No juzgues al cansado. Existen probabilidades de que necesites, en algún momento, caer pesadamente, sin fuerzas. Y cuando lo hagas, es bueno tener presente la posibilidad de descansar en Jesús.

"El abatimiento puede hacer vacilar la fe más heroica y debilitar la voluntad más firme. Pero Dios comprende, y sigue manifestando compasión y amor. Lee los motivos y los propósitos del corazón. Aguardar con paciencia, confiar cuando todo parece sombrío, es la lección que necesitan aprender los dirigentes de la obra de Dios. El Cielo no los desamparará en el día de su adversidad. No hay nada que parezca más impotente que el alma que siente su insignificancia y confía plenamente en Dios, y en realidad no hay nada que sea más invencible." Profetas y Reyes

viernes, 26 de octubre de 2007

Las dulce influencia del Espíritu Santo

"No es siempre la presentación más sabia de la verdad de Dios la que convence y convierte al alma. Los corazones de los hombres no son alcanzados por la elocuencia ni la lógica, sino por las dulces influencias del Espíritu Santo, que obra quedamente y sin embargo en forma segura para transformar y desarrollar el carácter. Es la queda vocecita del Espíritu de Dios la que tiene poder para cambiar el corazón."
Ellen White. [Profetas y Reyes. Pág 182]

Hoy quiero deleitarme y meditar en este mensaje inspirador que resume de forma magistral la esencia de nuestra vida espiritual. Quisiera ser capaz de interiorizarlo. De hacerlo mío.

Podemos tratar de utilizar todas las estrategias y planes que se nos puedan ocurrir para predicar de Jesús. Podemos dejarnos la piel, la familia, la nación y hasta la vida en ese digno esfuerzo. Podemos usar todos los dones y talentos con los que Dios nos ha dotado. Pero nada de ello tendrá significado, nada servirá, todo será inútil, si no estamos bajo la influencia del Espíritu Santo. Tan sólo Él tiene poder para cambiar el carácter de las personas que nos rodean. Sólo Él cambia el corazón de todos aquellos a los que queremos llegar para hablarles de Dios y su inmenso amor.

Me descansa pensar en esta idea. Necesito consagrarme a Jesús. Sólo eso. Ahí está mi fuerza. Entregarme a la dulce influencia de su Espíritu. Sólo así podré hacer realidad el pensamiento y la ilusión que el maestro ha implantado en mi corazón de alcanzar al mundo, a mi mundo, con su luz.

Que este sábado sea un día de descanso en Jesús. En su amor. En su bondad. Un día para dejarnos llenar de Su Espíritu.

Vuestro desde el arroyo de Besor.

lunes, 22 de octubre de 2007

Sea donde sea que estemos, sigamos mirando a Jesús

Mateo 8:24

"Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía"

Este texto me confirma en dos ideas:

- Seguir a Jesús no significa que no vaya a haber tormentas en nuestra vidas sino más bien nos las garantiza.
- Se puede "dormir" en medio de la tempestad.

Quizá no lo percibimos porque estamos acostumbrados pero yo siento que, si no un temporal como el que describe el texto, estamos viviendo ya en "marejada" permanente. Este mundo se bambolea de un lado para otro y, el que no está vomitando por la borda del barco, está agarrado a lo primero que pilla para no caerse y asustado por lo que pueda pasar en el futuro.

Los que amamos a Jesús nos sorprendemos de verle ahí, tumbado durmiendo plácidamente. Los que amamos a Jesús deseamos sentir la misma paz y seguridad que él siente. Los que amamos a Jesús y le conocemos un poco sabemos que esa seguridad viene de una confianza plena en la providencia de su Padre. Los que amamos a Jesús queremos imitarle en todo y, como no, tener esa misma relación de confianza con el Padre. Los que amamos a Jesús estamos seguros de que el Espíritu obrará en nosotros tanto el querer como el hacer porque nos lo ha prometido.

Algunos ya están durmiendo con él en la proa, otros aun estamos de pie en el barco intentando sobrevivir al temporal o agachados en la cubierta caminando con esfuerzo hacia él para recostarnos a su lado. Sea donde sea que estemos, sigamos mirando a Jesús que es el único punto de referencia válido en esta tormenta. Amen.

Un abrazo,

Roberto.

jueves, 18 de octubre de 2007

Ve, y como creiste, te sea hecho

Mateo 8:13

"Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creiste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora"

Os recomiendo encarecidamente que leáis el encuentro de Jesús con el centurión. Las actitudes y reacciones de ambos son maravillosas. Del relato me he quedado con esta idea: como creiste, te sea hecho. Me preocupa la idea de que no estemos disfrutando las bendiciones del Señor simplemente porque no las pedimos o porque no creemos que las vayamos a recibir. Esto creo que tiene mucho que ver con el uso raquitico que hacemos de la oración. Hoy me quiero mentalizar y os quiero animar a que seamos obsesivos en la oración y tengamos plena seguridad de que recibiremos la bendicion que necesitamos. El Espíritu clama por nosotros con gemidos indecibles y nos enseñará a pedir lo que sea conforme a la voluntad de Dios. Como dice un buen amigo nuestro: "el tamaño de nuestras metas, muestra el tamaño de nuestro Dios". Tenemos un Dios más grande de lo que podemos comprender o abarcar, no lo encerremos en nuestro entendimiento humano. Amen.

Un abrazo y feliz día,

Roberto.

martes, 16 de octubre de 2007

Confiad en él, desahogad ante él vuestro corazón


"Pueblo suyo, confiad en él, desahogad ante él vuestro corazón, que Dios es nuestro refugio." Sal 61

Existen al menos 70 variedades conocidas de girasoles. Desde los más pequeños de escasos centímetros de diámetro hasta los majestuosos de corola grande y tamaño colosal. Pero en lo que todos los girasoles coinciden es en que necesitan del sol para vivir. Toda su vida es un continuo andar tras la luz del sol (de ahí su nombre). Giran todos juntos, siguiendo el recorrido del astro rey desde el alba hasta el atardecer. Y al sol no le importa cual es el tamaño del girasol que lo sigue. Le alimenta con su calor y energía igualmente. Debe sonreír al ver tal legión de seguidores que no apartan su mirada de él.

Así también nosotros somos diferentes en forma, pensamiento y capacidad. No hay mayores ni pequeños ante el Sol de Justicia que es Jesús. Nos ilumina a todos por igual, y lo único que tenemos que hacer es no perderlo de vista. Seguirle dondequiera que vaya. Dejarnos guiar por él y alimentarnos constantemente con su amor y poder. Tan sólo así, a pesar de continuar "atados" a el suelo, podremos fijar nuestros ojos en el cielo y crecer en su conocimiento y en su paz. Así podremos reflejarle y pase lo que pase a nuestros pies tener los ojos fijos en el cielo.

"Hoy quiero ser como un girasol, Jesús, quiero seguirte dondequiera que vayas y no apartar mis ojos de ti. ¿Dónde voy a ir si no? ¿A quién voy a seguir sino a ti?."

Feliz día con Jesús.

lunes, 15 de octubre de 2007

Señor, si quieres...


Mateo 8:2

"Y he aqui vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme"

Me encanta la declaración de fe de este hombre. Es concisa y directa, sin más palabras de las necesarias. El creía que Jesús tenía poder para solucionar su problema y se lo pidio. Este hombre me ha hecho reflexionar esta mañana sobre mi relacion con Jesús. ¿Creo que tiene poder? Si lo creo, ¿por que no le pido que me de lo que necesito? Esta mañana me he animado a hacerlo. Le he pedido que me de una vida de compañerismo intimo con él. Sé que tiene poder para hacer ese milagro en mí y me doy cuenta de que es lo que más necesito. Gracias, Maestro. Amen.

Un abrazo y feliz dia,

Roberto.